miércoles, 4 de abril de 2012

Hablando en la cancha



Tras el encuentro entre el Barcelona y el AC Milan en el Camp Nou, Josep Guardiola respondió las declaraciones de Zlatan Ibrahimovich a la televisión sueca en la que irónicamente decía: "Ahora entiendo a Mourinho cuando viene al Camp Nou", recordando las criticas que el entrenador portugués lanzó contra la UEFA y el estamento arbitral tras quedar eliminado el año pasado en semifinales de Champions League ante el equipo catalán.

Josep Guardiola replicó diciendo que
sus jugadores "hablan en el campo, que es donde se tienen que hablar las cosas”.

La noticia completa se puede leer en el siguiente link:


http://espndeportes.espn.go.com/news/story?id=1496266&s=uef&type=story

A continuación mis comentarios sobre la noticia.

Señor Guardiola, se habla en la cancha generando fútbol y básicamente anotando goles.

En el primer penal, el defensa no hace contacto con Messi y éste se tira a la piscina cuando gira. También hay que tener en cuenta que la jugada debió ser anulada por la posición adelantada de Messi. El segundo penal ya es inaudito porque lo marca cuando todavía la pelota no había sido pateada desde el tiro de esquina y en la que claramente se ve a Puyol agarrando a Nesta.

Como era de esperar su equipo salió a buscar el partido, pero está claro, de acuerdo al planteamiento, que el Milan nunca salió a defenderse. Es más, después del 1-0, tomó el control del juego, empató con un jugada fenomenal - para todos los ingenuos que creen que en Italia no se sabe jugar al fútbol - y estuvo dominando las acciones hasta el momento del penal fantasma.

Mucho se habla de la "presión" constante que ejerce su equipo, pero en el primer tiempo entre el 1-0 y el segundo penal se ve la precisión con la que jugaba el Milan y la ineficacia de su equipo para controlar el medio campo.

En el fútbol señor Guardiola, se defienden esquemas tácticos con la técnica y la fuerza bruta y ningún equipo campeón en la historia alguna vez prescindió de estos tres elementos.

Su equipo suple alguno de estos elementos dependiendo de las situaciones con ayudas arbitrales.

En el 2006 clasificaron a la final porque le anularon un gol válido al Milan en el Camp Nou. En la final del mismo año, le ganaron al Arsenal porque jugaron 85 minutos con un hombre menos, por la expulsión ridícula de Jens Lehmann cuando en el ABC del fútbol se sabe que el objetivo fundamental en este deporte es marcar goles y, por lo tanto, la decisión correcta era validar el gol a pesar de la falta previa del arquero contra Eto'o. En el 2009 le eliminaron al Chelsea en Standford Bridge de manera escandalosa con un arbitraje nefasto que no le concedió 5 penales más que claros a los locales.

Si usted sabe desde chico que un jalón de camiseta en el área es penal, también debería saber que una mano en el área también lo es, más aún cuando es deliberada (Mano de Pique en el segundo tiempo con brazo extendido que no fue penal sancionado y brazo de Eto'o en la patada de Ballack al final del partido en Standford Bridge). 

También tenemos la expulsión ridícula de Van Persie en el 2011, cuando el partido iba 1-1, el Arsenal clasificaba, y por encima de todo, ¡atacaba!

Usted y sus secuaces pueden decir lo que sea, pero la verdad es la que se ve en la cancha. Hasta antes del 1-0, Messi tuvo dos ocasiones claras. Después del 3-1 también tuvieron 2 ocasiones clamorosas, pero hay que tener en cuenta el estado anímico de un equipo que sabe que está sentenciado y luchando contra la corriente.

Usted habla de 21 tiros al arco. Usted habla de merecimientos. Es ridículo que una persona inteligente crea que hay que considerar que cada patada que se hace el arco cuente como ocasión de gol. Hay tiros al arco que ni siquiera merecen consideración en este partido. Tampoco interesa cuantas patadas al arco hizo el Milan, sino los goles que marca cuando ataca y el potencial de goles que podía haber convertido en un partido normal sin el condicionamiento del árbitro.

En esta temporada el Barcelona le anotó 8 goles al Milan, de los cuales el 1-0 en Italia en la que Van Bommel hizo gol en puerta propia, debió ser anulado por posición adelantada. El 2-1 fue un penal “dudoso”, como lo dicen algunos comentaristas y en este que fue el partido más importante de los cuatro, anotó 2 goles con 2 penales fantasmas y 1 gol de casualidad.

Adicionalmente se puede agregar, para los cínicos que dicen que el Milan juega a pegar, que el equipo italiano en los 4 encuentros que disputaron, siempre jugó de manera limpia. El fútbol es un deporte de contacto y las faltas siempre van a existir, pero la razón nos indica cuando una falta sirve meramente para parar un ataque a diferencia de una falta mal intencionada.

En el partido de ida de cuartos, Messi y Keita no recibieron tarjetas en las respectivas patadas que le metieron a Seedorf y Nocerino (la patada de Keita podía ser considerada hasta roja directa).

Sin embargo, solo a manera ilustrativa, Van Bommel recibió un tarjeta amarilla en el partido de vuelta contra el Arsenal por reclamar un corner que sí existió y que se podía ver desde la tribuna. Esa tarjeta amarilla significo que Van Bommel no juegue el partido de ida contra el Barcelona. ¿Así se preparan los partidos para el Barcelona contra los equipos fuertes? Seedorf y Nesta también recibieron tarjetas amarillas por reclamar un penal inexistente y el equipo termino el partido con 7 hombres amonestados.

Señor Guardiola, haberse clasificado cinco veces consecutivas a semifinales es verdaderamente un hito, pero un hito de la vergüenza, que deja a la gente honrada con la impotencia de saber de que no hay nada que valga cuando ya se decidió de antemano cuál es el equipo que tiene que ganar.

El deporte en general más allá del fútbol, sirve para promover valores en los niños y en los jóvenes, pero qué valores se están dando a los niños y jóvenes con un deporte que está siendo desnaturalizado por una mafia desvergonzada que trata de maquillar una falta de ética sucia con los medios de prensa comprados.

El Barcelona da vergüenza. Sus tres Champions modernas, las ha ganado siempre con ayuda arbitral.

Nunca ha ganado a los equipos grandes de Europa de manera limpia. Es un equipo que sin favores sólo sería un eterno candidato como lo era hasta antes del 2006.

¡Aprenda a hablar en la cancha señor Guardiola!, que para ganar partidos y campeonatos no basta con tener posesión del balón y tirar al arco. ¡Hay que anotar goles y ser grande!

No hay comentarios:

Publicar un comentario